Referencia: G/SO 229/31 SWE (9) 213/2002. P. 2


En el hecho de ser estigmatizado socialmente, a causa de mi orientación sexual, por grupos religiosos fundamentalistas católicos y protestantes.

-Fundamento mi temor en la carencia real, que como ciudadano de Costa Rica, tengo en la actualidad, de acuerdo a los antecedentes mencionados y más allá del discurso oficial, de gozar de instrumentos efectivos de vigilancia, por parte de las instituciones gubernamentales, que pudieron haberme brindado garantías, antes o después de ocurridos los hechos, para prevenir, evitar o encausar judicialmente, a los funcionarios policiales que ejecutaron en mi contra, la aberrante práctica de la tortura, solapada en los partes judiciales y presentada de manera adulterada, ante los tribunales de justicia; con el beneplácito de sus superiores militares e instructores, egresados de la Escuela de las Américas.

-Mi temor está basado en la continuación del abuso y los tratos crueles, inhumanos y degradantes contra mi persona, durante todo este tiempo, a lo largo y ancho de mi país, sin que nunca, se haya puesto atención a mis demandas, en los tribunales de justicia, y otros organismos de derechos humanos en Costa Rica, Canadá y Suecia .

-Por el incremento de la represión en mi contra y la impunidad, a causa de la corrupción política administrativa gubernamental.

-A pesar de que hubo mediación de personas de buena voluntad, más que todo a título personal, dentro de algunas instituciones, estas acciones, no representaron un compromiso serio o voluntad política oficial y/o estructural alguna, dentro del gobierno costarricense, que pudieran cambiar mi situación y devolverme la salud mental y social perdida; ya que fueron paliativos insuficientes, y no instrumentos efectivos de control y vigilancia, pues al estar escencialmente bipartidizados (Partido Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana), sólo miraron hasta donde les permitieron, sus compromisos políticos.

-En el hecho lamentable de que el Defensor de los Habitantes; es puesto de elección, y parte del clientelismo político de las fracciones mayoritarias, en el Congreso de la República de Costa Rica.

-También mi temor se basa en la experiencia, que me ha dado, mí trayectoria política, durante estos 27 años, y de comprobar, con tristeza, de que lado, inicuamente, se ha inclinado la balanza de la justicia, todos estos años, gracias a los testimonios y el compartimento con los oprimid@s, travesties, homosexuales, subemplead@s, desemplead@s lesbianas, transexuales, bisexuales, prostitutas, negr@s, inmigrantes, campesin@s, indígenas, niñ@s de hogares y de la calle, mujeres, ancian@s, presidiari@s, alcoholic@s, drogadict@s.

-Lo he fundamentado en la sinrazón de la persecución y muerte de compañeros, líderes ecológistas populares, y de diversas procedencias sectoriales, con acciones cuestionables, como llevarles a la cárcel arbitrariamente, para impedir sus actividades y someterlos represivamente, por ordenes de autoridades superiores, en contubernio ilegítimo, con el poder económico, sin importarle al gobierno, los convenios internacionales firmados de protección al medio ambiente; favoreciendo el chantaje político social y usando el atemorizamiento para amedrentarles y hasta el asesinato, sin que hasta, la fecha se haya esclarecido el móvil de sus muertes.

-En la persistencia del aumento de los allanamientos y hostilidad de parte de Agentes de Investigación Judicial (OIJ), mientras laboraba en la Pista de Las Lagunas.

-En la existencia de grupos paramilitares anti-campesinos, financiados por terratenientes, con anuencia del Estado; los cuales envalentonados por la persecución en mi contra de la Agencia Fiscal de Pérez Zeledón, en San José, y la ineficacia corrupta del Instituto de Desarrollo Agrario, para resolver los problemas de tierras, de las amenazas pasaron a hechos más graves, como el intentar asesinarnos a tiros a mí y a mi compañero, en diferentes ocasiones, resultando herido, en una de ellas, con cuatro orificios de bala, en mi mano izquierda. Mi temor, se basa, en que el revolver fue entregado delante mío y de otros testigos presenciales, a un hombre de apellido Cubero, por un elemento uniformado de la policía, de apellido Reyes, el cual declaró, abiertamente: haber sido enviado, por orden del Coronel Valverde, de San Isidro del General. Después de los sucesos descritos, el policía uniformado, ante la imposibilidad, de ver logrado su objetivo, ya que acudieron diferentes personas a socorrernos; se marchó, llevandosé el revólver. Posteriormente, los agentes de investigación judicial, desestimaron los hechos en su informe, dejando en libertad los tribunales al agresor.

-Mi temor se basa, en la persecución impuesta por las compañias extranjeras, con el abierto respaldo del gobierno; a la libertad sindical, y acosando a los partidarios de Vanguardia Popular, en zonas de trabajo rural como la Central, Atlántica y Pacífica, San José, Pavones, Batán, Siquirres, Puerto Viejo de Sarapiquí, Chapernal de Puntarenas, Agujas de Jiménez, y otras más que deben funcionar clandestinamente. Varios trabajadores campesinos y bananeros, al intentar organizarse, bajo nuestra dirección, son violentados en sus derechos laborales y territoriales y han resultado despedidos, encarcelados arbitrariamente, quemados sus cultivos, demolidas sus viviendas, violentadas sus mujeres y niños, golpeados, garroteados, heridos de bala gravemente por la policía, y asesinados, durante el periodo de mi trabajo, como dirigente político. Muchos de los ataques y asesinatos contra la población civil, de más escasos recursos, se han dado, en un marco perversamente dizfrazado de agresión extrajudicial, paramilitar, muchas veces, motivados por agentes infiltrados de seguridad nacional, dentro de los movimientos populares, al servicio de las compañias extranjeras, terratenientes y del narcotrafico, como le consta a CODEHU.

-Que una vez que comenzé a llevar mis primeras denuncias, como afectado de todo este proceso, a la sede del Congreso de la República, concretamente a las oficinas de Fuerza Democrática; las amenazas, por parte de la policía y los grupos anticampesinos, adquirieron otro tono y los actos discriminatorios por parte de las instituciones gubernamentales, se acentuaron. Hice uso del teléfono, desde varios puntos del país, para denunciar estos actos; desde San Clemente, San Andrés, Sixaola, regiones del Atlántico Sur, tanto por teléfono, como por escrito, y fueron grabados mis testimonios, y los de las víctimas, en la oficina de Rodrigo Gutierrez Jr. Diputado al Congreso de la República por el Secretario de Actas, Sr. Castillo.

En diferentes ocasiones, llevé conmigo a otros afectados de las mismas agresiones, a CODEHUCA y a la CIDH, a presentar mis denuncias, ante la imposibilidad de obtener una solución satisfactoria, por parte de los tribunales, sin embargo, el sistema de trabajo de las ONGs de los Derechos Humanos en Costa Rica, con la excepción de CODEHU, que está seriamente limitada, no en sus principios, sino en su funcionamiento, a causa de los escasos recursos económicos; está manipulado, es meramente burocrático, y lamentablemente de peloteo, por lo que muchas veces perdimos los viajes a la capital, ya que lo pasan a uno de oficina en oficina y al final, no se resuelve nada. Como me ocurrió en 1985, con la Procuraduría de los Derechos Humanos de Costa Rica, la cual se negó a investigar, una denuncia obvia de tortura por parte de la Guardia de Asistencia Rural; ya que tanto el Sr. Odilón Méndez, como mi abogado defensor, Pablo Rodriguez, por ser cuadros de Liberación Nacional, optaron por plegarse a la conveniencia política de su partido. Poco tiempo después, el Sr. Rodríguez, sería escogido por el Presidente de la República, como Viceministro de Gobernación y Policía. El Sr. Rodríguez, quien se apersonó a la cárcel a sacarme, comprobó, in situ, varias violaciones a mis derechos humanos, detención ilegal, por más de 24 horas, chantaje económico, adulteración del parte policial y el principal de todos, que fuí torturado, mientras estuve esposado, dentro de el carro de la policía y en prisión. Sin embargo, Don Pablo Rodríguez, abandonó el caso, sin ninguna comunicación formal, a pesar de haber ido a declarar conmigo y de tener el testimonio de uno de los policías, que vio, cuando esposado y en el centro de una rueda, me estaban golpeando. Este Policía, se despertó por los gritos, en ese momento, mientras dormía en un cuarto dentro de las mismas instalaciones, muy cerca del lugar de los hechos. Nunca supe, de lo que paso, con mi caso, ya que no fuí, citado más.

-Por haber sido desplazado, de una comunidad a otra, mediando de por medio, la coacción, el abuso y la violencia, justificado en argumentos homofóbicos; recurso discriminatorio, hartamente, utilizado por los funcionarios de la administración pública en Costa Rica.

-Más otros hechos: (ACAINA, CEFPAS, NARCOTRAFICANTES, ATAQUES A LOCALES DONDE LABORABA, NEGACION DE LICENCIAS DE TRABAJO.) me indicaron que la única opción viable en mi caso, era salvar mi vida y la de mi compañero; y renunciar a la peregrina idea de encontrar una solución administrativa efectiva. Una solución, que pondría, inclusive, en riesgo a los declarantes temerosos e indefensos, ante la desprotección efectiva, de los encargados de hacer cumplir la ley en las desacreditadas vías judiciales de Costa Rica. Por lo que decidí huir de mi país, para evitar peores riesgos en todos los órdenes de mi existencia.

Tres Condiciones Personales, para Ser Víctima de Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles Inhumanos y Degradantes en Costa Rica.

a) Ser miembro de una organización política minoritaria de izquierda llamada Vanguardia Popular, cuyos miembros desde 1948 han sido perseguidos, exiliados, encarcelados, discriminados y asesinados; pese a la reforma constitucional del párrafo 2 al artículo 98 de la Constitución golpista de 1949, mediante la ley No. 5698 del 4 de junio de 1975, que proveía de uno a diez años de cárcel, para los activistas de nuestro partido.

b) Ser bisexual.

c) Ser miembro original y representante de minorías étnicas y culturales, dentro de un estilo auténtico, de enfocar la praxis teatral popular y profesional del teatro en Costa Rica; respetando el punto de vista que plantean en su problemática, las minorías nacionales.

11. ¿Declaración inter alia?


La segunda entrevista fue un desastre, por la forma en que sucedieron los hechos, si es que a lo ocurrido allí, puede pensar, llamársele, algún día, declaración inter alia en materia de asilo. Fue realizada en el Departamento de Inmigración, el 26 de Julio de 2000. En primer lugar comenzó mucho tiempo después, de la hora citada, y hasta la segunda llamada, debido a la llegada tardía del intérprete y del abogado, por alrededor de unos treinta minutos, el cual llegué a conocer hasta ese momento y sin haber tenido antes ningún tipo de comunicación. Nos encontramos en la puerta de entrada de la oficina, junto a la Sra. Margareta Sundin, funcionaria de Inmigración de Suecia, que dirigió el interrogatorio, a la mayor brevedad posible, contrariando el Artículo 6 titulado El Informe (Ref: 6):

v Advirtiéndome de entrada, que no habría más entrevistas.
v Indicándome que tampoco tenía mucho tiempo para escucharme.
v Argumentando no tener tiempo para leer ni escuchar, absolutamente nada, que no fuera en el idioma sueco y que ninguna prueba documental, por importante que fuera, contaría con su aval para ser estudiada o traducida al sueco.
v Limitóse únicamente a aceptar papeles que provinieran de instituciones suecas.
v Negándose con hostilidad a recibir o analizar cualquier prueba documental
-Declaraciones escritas y grabadas en casettes, ante los jueces del Refugee Board y traducidas al inglés, por expertos empleados del gobierno de Canadá.

-Fallos emitidos por el Board de Canadá.
-Dictámenes médicos ni papelería en idioma inglés proveniente de instituciones canadienses Canadian Center for Victims of Torture.
-Informes de Psiquiatría (Dr. Donald Payne).
-Referencias sobre mis documentos, que apenas se habían comenzado a estudiar en
ACNUR de Canadá, y Amnistía Internacional Canadiense.
-En español, listas de heridos, nombres de testigos y demás pruebas. los artículos publicados, con referencias sobre algunos hechos míos, acompañados de fotografías en revistas, nombres de activistas, grupos, testigos, víctimas y heridos relacionados con mi actividad, cartas, avales políticos, constancia sobre agresiones en mi contra por parte de la policía, paramilitares y otros.
Todas las demás que pudieron haber sido importantes, para respaldar mi petición de asilo fueron rechazadas a priori por la funcionaria Sra. Margareta Sundin, con la anuencia de el abogado defensor Enar Bosted. Exigiéndome groseramente entre ambos, papeles originales, con timbres y sellos, del año 2000, inalcanzables para ese momento -un mes y catorce días- reforzados por el aislamiento logístico, geogáfico y linguístico, así como la falta de colaboración objetiva y consensuada de las autoridades en el sistema interno de refugio, que los lleva a extralimitarse en sus funciones y a cometer abusos, como los mencionados.

Desde un principio, quedó establecido, que el abogado Sr. Enar Bosted, trabajó para el gobierno de Suecia, independientemente de lo que reza el Artículo 5, titulado: El proceso de asilo: asistencia jurídica (Ref: 5) El Sr. Enar Bosted, -al que solamente pude acceder, en un año y ocho meses, alrededor dos horas y quince minutos- se encargó rapidamente de hacerme entender, mediante intérprete, que estaba para reforzar el papel de la funcionaria de migración y me insistió, en que no mostrara mis pruebas, para no hacer perder tiempo a la distinguida dama; negándose con afectación y en solidaridad con ella, también a recibirlas e indicándome que después lo haría, cosa que nunca ocurrió, pues en la segunda ocasión que nos volvimos a ver, más rápidamente que la primera, se repitió, la misma situación que he venido describiendo. Poco les faltó para decomisarme las pruebas documentales de mi mano, ante la insistencia de mostrarlas.

El abogado Sr. Enar Bosted, junto a la funcionaria, me silenciaron visiblemente irritados, en diferentes momentos de la entrevista, con gestos faciales y de manos, cuando quise declarar sobre la fundamentación de mi temor. No escuchaban nada. La audiencia estuvo montada y manipulada de principio a fin y la mayor parte de la entrevista, con las preguntas que aparecen, junto a las respuestas a medio redactar, fueron contestadas pero cuestionadas por mí, dado lo irrelevante de su síntesis y su carácter desligado de los fundamentos de mi temor y por como se conducía el interrogatorio.
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