La Barahunda de Costa Rica...2 Parte (militarismo)
"Esa victoria excesivamente fácil, que sugería que la alarma había sido también
excesiva, no sólo alcanzaba el objetivo inmediato de disipar el peligro
guatemalteco, fuese éste real o solo imaginario; ofrecía también una advertencia
más general acerca de los peligros que afrontaba cualquier país latinoamericano
que no aceptase plenamente y sin reservas la hegemonía norteamericana. Esa
advertencia aparecía tanto más oportuna en un momento en que las bases
económicas de ésta comenzaban paulatinamente a debilitarse gracias a la
rehabilitación económica cada vez más exitosa del resto del centro industrial, y
a la aparición en el Viejo Mundo de un grupo cada vez más numeroso de naciones
que se negaban a alinearse en ninguno de los bloques rivales consolidados en la
Guerra Fría » 4
Para mantener el nuevo poder de gobierno y previendo la posibilidad de un
inesperado revés táctico, una vez empezadas a ser implementadas las
antipopulares medidas económicas y políticas, dictadas desde Estados Unidos; los
integrantes de la nueva junta de gobierno, como lo demostraron a lo largo de su
vida, no optaron por «una inmaculada concepción» en materia de amor civilista,
al «demoler» demagógicamente de dos mazazos, al derrotado ejército del pueblo de
Costa Rica. Por el contrario, iniciaron una nueva estrategia militar, bajo
supervisión de la potencia del norte; impelidos a usar como «Junta
Revolucionaria» un apropiado disfraz, para las nuevas clientelas políticas del
mercado liberal internacional. A partir de ese instante, es que se inicia la
promoción de una nación «democrática y pacífica»; contribuyendo de esta manera
al eclecticismo en la ideología latinoamericana, junto a los adecos venezolanos,
el MNR Boliviano, los apristas de Perú, etc.
Cincuenta y tres años más tarde Costa Rica aún no posee oficialmente un
ejército; sin embargo esto no impidió, irónicamente, un rápido crecimiento de
sus fuerzas policiales, muchas de las cuales reciben entrenamiento militar.
A partir de 1980 sus fuerzas policiales comenzaron a duplicarse; no solamente el
número de sus efectivos ha crecido considerablemente en la actualidad, sinó que
también, nuevos cuerpos de seguridad, han sido creados desde esa fecha. El día
viernes 8 de Junio de 1990 el principal órgano conservador liberal costarricense
La Nación informó sobre la preparación de 20.000 hombres en el manejo de las
armas; dicha fuerza es conocida como la Reserva Nacional 5. Por lo menos más de
nueve diferentes agencias de policía han sido creadas durante los últimos 20
años. Bajo la supervisión del Ministerio de Justicia está la fuerza policial
Organismo de Investigación Judicial (OIJ), mientras que el Ministerio de
Seguridad Pública, administra el Departamento de Inteligencia y Seguridad (DIS),
el Centro de Inteligencia y Control Antidrogas (CICAD) 6, la Guardia Civil (GC),
la Policía Metropolitana, la Unidad de Prevención contra el Delito (UPD), y la
Oficina de Control de Drogas. El Ministerio de Gobernación controla la Guardia
de Asistencia Rural (GAR) y la Policía de Inmigración, mientras que la Policía
de Tránsito responde al Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Otros
organismos han sido creados, como la Policía de Investigaciones Especiales
(PIE), bajo el Ministerio de Seguridad Pública y la Unidad de Acción Inmediata
(UAI), un equipo SWAT, conocido por su estilo Rambo. Hay que agregar otras
«especialidades» dentro de las estructuras de seguridad nacionales como la
Policía de Hacienda, la Policía Municipal, así como los Comandos Norte y Sur y
Cuerpos de Guardafronteras y Guardaparques Nacionales. Sin excluir los cuerpos
de policía privados, entre otros.
A diferencia de la mayor parte de los países centroamericanos, donde la policía
y los militares vienen a estar bajo una estructura de comando central; cada
ministerio en Costa Rica controla su propia y respectiva fuerza. La ausencia de
una estructura de comando central y la naturaleza dispar de las fuerzas de
seguridad, hace que existan pocos controles sobre ellas. Todos los altos
oficiales son mantenidos permanentemente en sus puestos de trabajo sin
excepción.
Mientras otras agencias del gobierno son afectadas en sus presupuestos anuales,
para desempeñarse normalmente, las fuerzas policiales experimentan cada vez más
incrementos en sus presupuestos de operación; añadido a los beneficios que estas
fuerzas de seguridad reciben, diferentes países les brindan apoyo técnico y
entrenamiento militar en academias militares de Estados Unidos, Taiwan, Korea
del Sur e Israel 7. También reciben equipo militar y formación contraterrorista;
numerosos grupos de oficiales viajaron hasta el final de la ocupación
norteamericana en el año 1999 a la Zona del Canal en Panamá para recibir
instrucción gorilesca y continúan haciéndolo en países como Guatemala y El
Salvador; así como programas sobre narcóticos.
Se calcula que de la ayuda extranjera recibida, un 85 % de la misma viene de
Estados Unidos, por medio del Departamento de Defensa (DOD), AID, de la Oficina
de Narcóticos Internacionales del Departamento de Estado (IMN) o de la Oficina
para el Control de Drogas (DEA); la mayor parte de la asistencia del
Departamento de Defensa (DOD), se dirige a la Guardia Civil la cual es la más
«profesional» de las dos principales fuerzas policiales. No obstante la Guardia
de Asistencia Rural mantiene una elevada presencia, en todo el país y recibe
entrenamiento de asesores militares de los Estados Unidos. Ultimamente la
asistencia se ha extendido al control de drogas y docenas de agentes
antinarcóticos, han sido entrenados por los Boinas Verdes del Ft. Bragg, en
Carolina del Norte.
Las instituciones policiales aún mantienen la jerarquía de sus nombramientos
militares, desde Cornetas, Cabos, Sargentos, Tenientes, Capitanes, Mayores,
Tenientes-Coroneles y Coroneles, los cuales, sin lugar a dudas, refuerzan sus
profundas convicciones militaristas. Lo mismo ocurre con uniformes e insignias,
las cuales son prácticamente imposible de diferenciar con las de sus «homólogos»
estadounidenses. El uniforme de guarnición es verde olivo de lana en invierno y
algodón kaki en verano. Hay un traje azul y un uniforme de traje blanco para
oficiales y uno con chaquetilla blanca para ceremonias especiales. Todos los
rangos son suplidos con trajes de combate y fatiga. El equipo para usar en la
cabeza varía desde la visera o gorra de servicio hasta el sombrero de fatiga o
casco de acero. Las diferentes unidades policiales visten el mismo uniforme con
cambios menores en las insignias, y la policía de tránsito añade un uniforme
según la estación, consistente en una camisa y pantalones blancos.
Las insignias de grado del ejército de los Estados Unidos son usadas por
oficiales y no oficiales en actividad permanentemente. Las insignias son
llevadas como se práctica en los Estados Unidos, no obstante una excepción
consiste para los uniformes azules, en que el emblema es llevado en el puño de
la camisa en vez de llevarlo en el hombro. Los oficiales también pueden mostrar
su insignia de rango en frente de sus kepis o gorras. Además de la regular
guardia civil, hay también una reserva de voluntarios compuesta mayormente de
adolescentes, quienes se reunen semanalmente para recibir instrucciones de
seguridad por las fuerzas regulares. Esos reservistas estan equipados con un
uniforme y tienen una insignia especial, consistente en un escudete en el hombro
con una pantera negra en un círculo naranja 8. A partir de 1990-1991 el aumento
de las actividades de entrenamiento por Estados Unidos e Israel, ha resultado en
un aumento de la militarización de las fuerzas policiales demasiado
«ambiciosas», las que a su vez han incurrido en sistemáticas y graves
violaciones a los derechos humanos y ha levantado la suspicacia sobre la
existencia de un verdadero ejército secreto. Contribuyendo con esta «ambición»,
tenemos el obsesivo intento de violar la soberanía de Nicaragua sobre el río San
Juan. Las últimas dos administraciones de los gobiernos de Liberación Nacional y
la Unidad Social Cristiana; lacayos al servicio del imperialismo yanki dentro
del área centroamericana y del Caribe; han venido insistiendo en la «necesidad»
de un nuevo tratado que les permita «el paso» por el río San Juan a tropas
costarricenses fuertemente armadas; las que con su proceder contradicen el ideal
de un país «sin ejército». Está suficientemente claro y demostrado, el derecho
de paso a los costarricenses por el río, para asuntos de intercambio comercial y
civil; sin embargo la tradicional y malintencionada miopía que caracteriza a los
gobernantes criollos en materia de soberanía; les ha permitido exibir con eficaz
prontitud, la desaforada tendencia de estar ofreciendo a los norteamericanos el
país, para que lo utilizen como base militar, sin medir las consecuencias que
estos arrebatos de pasión, pueden producir en adelante; y esto último, parece,
un deseo servilista al futuro, de contribuir a crear una cabeza de playa, a
intereses injerencistas, más que una actitud «patriótica».
Los famosos patrullajes conjuntos Estados Unidos-Costa Rica, les permite poseer
bases policiales y militares conjuntas en ambos oceános (Atlántico y Pacífico).
Y finalmente, so- pretexto de controlar las drogas que ellos mismos promueven,
como ha sido tradicional en la historia del entreguismo de la soberanía nacional
de parte del gobierno de Costa Rica (GOCR); nos han impuesto, sin consulta
previa, a los costarricenses la cesión de la Isla del Coco; la cual por su
posición estratégica y dentro de los planes de agresión imperial en contra del
pueblo colombiano ha venido transformándose paulatinamente en una nueva base
militar. Bajo una maniobra política, no explicada suficientemente en términos
jurídicos; la Isla del Coco, hasta hace poco parque nacional, y de acuerdo con
la nueva lógica militar, dejaría de ser patrimonio para los amantes de la
naturaleza para convertirse en el último embuste ecológico del gobierno.
No podemos dejar de mencionar la estrambótica declaración del «Secreto de
Estado» que caracterizó el negociado de armas procedentes de Israel durante la
última administración de Liberación Nacional y que una vez levantada la
«declaratoria» dejó pérdidas por millones de colones y miles de armas
extraviadas, sin que se sepa el rumbo objetivo que tomaron,armas y dinero, hasta
el día de hoy.
De acuerdo a la representante de derechos humanos Sylvia Porras, el principal
problema de los derechos humanos, entre otros, continúa siendo la policía
costarricense, cuyo perfil psicológico ha cambiado como resultado del
entrenamiento militar. Ella ha manifestado que el país ya no tiene una fuerza de
policía civil: «Lo que tenemos es un ejército escondido».
Paramilitarismo
«Debido a la feroz represión y al espíritu de venganza implementado mediante
arrestos y numerosos asesinatos de dirigentes populares, como el crimen
perpetrado en "El Codo del Diablo"; unido a los destierros de sus opositores
políticos, como el presidente de la República Teodoro Picado, el ex- presidente
Calderón Guardia; y miembros del PartidoVanguardia Popular como la notable
maestra y escritora Carmen Lyra; La gestión militar organizada por el
Departamento de Estado Norteamericano, José Figueres y Liberación Nacional con
los sectores oligárquicos de la reacción contra el pueblo de Costa Rica; solo es
comparable con el desarrollo del paramilitarismo moderno en Latinoamerica» 9
Para un país sin una oposición armada, Costa Rica alberga dentro de su seno un
sorprendente número de grupos paramilitares agrupados en diferentes
organizaciones. Seis organizaciones paramilitares han declarado abiertamente
desde sus páginas, en los diferentes medios de comunicación además de radio y
televisión, la necesidad de proteger la tierra de sus padres de las amenazas
izquierdistas. Estos grupos han existido desde mucho tiempo atrás de la
Revolución Sandinista.
El paramilitarismo en Costa Rica nunca ha estado excluído del ámbito político,
por el contrario, goza de vínculos muy cercanos dentro de los gobiernos
costarricenses de la Unidad Social Cristiana y Liberación Nacional.
El Movimiento Costa Rica Libre (MCRL) es el más antiguo e influyente de los
grupos paramilitares de extrema derecha. Ha contado desde sus inicios con el
beneplácito del gobierno de los Estados Unidos por lo que ha recibido equipos y
otros «apoyos» directamente de su embajada en San José. Este se creó en 1961 con
el propósito de frenar el «expansionismo cubano». Y a partir de 1980 ha
experimentado un precoz crecimiento; disfruta de lazos muy cercanos a los medios
de comunicación, especialmente de La Nación y otros de importante circulación
como la Prensa Libre, la oligarquía agrícola y los grupos privilegiados de
negocios dentro de las élites económicas y políticas de Costa Rica . Muchos de
sus miembros pertenecen a las altas jerarquías en las fuerzas de seguridad
nacionales. Opera como un grupo cívico de extrema derecha con un brazo armado;
como parte de sus actividades «cívicas» está la incorporación de uno de sus
escuadrones más activos y «distinguidos» dentro de la vida nacional, por la
violencia desplegada contra los ciudadanos comunes en la actualidad. Tal es el
caso de los miembros de la Asociación de Conductores de Taxis de Costa Rica, los
cuales gozan de un amplio curriculum que ha incluído entre sus actividades la
disolución de marchas y ataques violentos con armas de fuego contra los
demostrantes por la Paz y Los Derechos Humanos en Centroamérica (1986). Uno de
los directores de esta asociación y miembro del MCRL admitió que la embajada de
Estados Unidos les había entregado información desacreditando la marcha. De
acuerdo con un artículo en The progressive el MCRL a nivel internacional
mantiene contacto con grupos terroristas tales como Alpha 66, una organización
anticubana con sede en Florida; el Escuadrón de La Mano Blanca (Guatemala) y la
Liga Mundial Anticomunista (WACL).
Otro grupo es la Asociación Democrática Huetar Norte que opera en la zona norte
de San Carlos y fue fundado en 1983 como un grupo de apoyo a los «contras»,por
el ranchero estadounidense John Hull y un mercenario llamado Adolfo Louzao quien
organizaba la preparación militar del grupo. En la actualidad es un grupo cuyos
objetivos estan dirigidos a la destrucción de asentamientos campesinos y el
sofocamiento de huelgas laborales.
Continua 3 parte
La Barahunda de Costa Rica...1 Parte
La Barahunda de Costa Rica... 3 Parte
La Barahunda de Costa Rica:..4 Parte
La Barahunda de Costa Rica...5 Parte
La Barahunda de Costa Rica... 6 Parte
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